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Mundo Suculentas7/2/2018

El Maravilloso Mundo de las Suculentas

El Maravilloso Mundo de las Suculentas
Patricia Chiesa
Técnica Universitaria en Floricultura FAUBA - Profesora NeuroSicoEducadora

 

Amor a primera vista
Y si… ¿Quién puede resistirse al encanto de estas maravillosas plantas? Son irresistibles y muy nobles. Por eso, lo más importante es aprender a cultivarlas para que luzcan siempre bellas y, fundamentalmente, estén sanas.

 

Rincón Suculento © Pat Ch

 

Como en todos los casos, lo esencial es averiguar el lugar de donde proviene cada planta, su hábitat natural. Teniendo esta información, podremos proveerles las condiciones para que puedan crecer y desarrollarse plenamente como lo harían en el sitio en donde crecen originariamente. La mayoría de las Suculentas son nativas de zonas en donde el sol brilla en todo su esplendor, las lluvias son escasas o nulas y las temperaturas altas durante el día y bajas durante la noche.

 

Paisaje Suculento © Pat Ch

 

Como vimos en la entrega anterior, debido a estas condiciones climáticas, ellas sufrieron modificaciones en su morfología y fisiología tanto para acumular mayor cantidad de agua en sus tejidos como para evitar la deshidratación. De esta manera han logrado sobrevivir.

 

Es entonces fundamental tener en cuenta esta data para saber en qué sector de nuestro patio o jardín ubicar cada planta, cómo preparar el sustrato en donde vamos a cultivarlas y con qué frecuencia realizar los riegos.

 

Hoy vamos a ocuparnos del Sustrato.

El sustrato es el material o combinación de materiales que utilizamos para cultivar plantas en macetas. Es el lugar en donde viven las raíces. Un buen sustrato proporciona tanto el anclaje de la planta como la cantidad de agua disponible y los nutrientes necesarios para cada especie.

 

¿Cuál es el sustrato ideal para cultivar suculentas?

Esta es una de las preguntas más frecuentes que recibo y mi respuesta es siempre la misma: No existe un único sustrato sino, afortunadamente, diferentes posibilidades de combinaciones que iremos descubriendo a medida que nos familiaricemos con este tipo de plantas. La elección de la formulación depende, básicamente, de las necesidades de cada especie.

¿Cuál es el sustrato ideal para cultivar suculentas?

Esta es una de las preguntas más frecuentes que recibo y mi respuesta es siempre la misma: No existe un único sustrato sino, afortunadamente, diferentes posibilidades de combinaciones que iremos descubriendo a medida que nos familiaricemos con este tipo de plantas. La elección de la formulación depende, básicamente, de las necesidades de cada especie.

 

Dentro de las suculentas se encuentran:

- Especies que necesitan mucho sol y poca agua, como la mayoría de los cactus con espinas.
-Los cactus epífitos que, por ser oriundos de zonas selváticas, requieren un hábitat sombrío y más húmedo.
-Suculentas no cactáceas Muchas especies de Echeverias, Graptoverias, Sedums y Crásulas -por mencionar algunas- ya se han adaptado al clima húmedo de Buenos Aires y no solo pueden cultivarse al aire libre, sino que toleran las lluvias, incluso durante varios días. Sin embargo, dentro de estos géneros, también encontramos especies muy delicadas que requieren poco riego y protección del sol directo.
-Especies como los Lithops (conocidas como piedras vivas) que requieren prácticamente nada de riego.
Cáctus Epífito © Pat Ch

 

¡A no desesperar!

Quizás el mejor consejo sea comenzar a cultivar las especies más sencillas con las cuales poder utilizar un sustrato stacomo Terrafertil® Cactus y luego ir haciendo modificaciones en su composición a medida que vamos conociendo nuevas especies y sus requerimientos.

 

Un sustrato estándar podría estar constituido por un 30/35 % de Arcilla (tierra negra), una pequeña parte de turba (5%) para proporcionarle la acidez necesaria y la mayor proporción correspondería a las arenas gruesas (Una opción es utilizar la arena de cuarzo pura pero nunca debemos usar arena de construcción). De esta manera, nos aseguramos que el agua drene con facilidad evitando el encharcamiento. Se pueden agregar otros componentes como compost orgánico, vermiculita y/o perlita y aditivos como harina de hueso y humus de lombriz, entre otras opciones, pero siempre en pequeñas proporciones.

 

Lo importante es elegir materiales de calidad. De esta forma, además de estandarizar las proporciones de cada material, podremos estandarizar la calidad de los mismos conociendo cómo han sido elaborados y que aporta cada uno de ellos. Terrafertil® ofrece una amplia variedad de productos para preparar nuestras mezclas y brinda en cada envase la información sobre la composición química de cada uno de ellos con datos importantes como el porcentaje de Materia Orgánica, el pH y la relación Carbono/Nitrógeno. Aquellos que aún no se animen a preparar sus propias mezclas, pueden optar por adquirir un producto preparado como Terrafertil® Cactus y Suculentas.

 

Materiales de un sustrato © Pat Ch

 

Tipos de cultivo

Si vamos a preparar nuestro propio sustrato, es conveniente tamizar los materiales antes de mezclarlos y si usamos harina de hueso, tendremos que recordar ubicar las plantas en una zona elevada por, al menos, 10/15 días para evitar que las mascotas, especialmente los perros a quienes les encanta la harina de hueso, nos desarmen las macetas. Algunos cultivadores aconsejan colocar una capita de piedras (pometina – leca, etc) en la base de la maceta para que el sustrato no obstruccione los agujeros de drenaje y otra capa de pequeñas piedritas -como la grava de mármol, en la superficie del sustrato para evitar el contacto del cuello de la planta con la humedad de los materiales (debemos evitar el uso de piedras coloreadas que podrían estar teñidas con sustancias tóxicas).

 

Tipos de cultivo

La mayoría de nosotros, quienes amamos la naturaleza, conocemos muy bien lo gratificante que es cultivar una planta. Si bien es común desesperarse por no saber cómo hacerlo o sentir frustración si vemos que una de ellas no crece o se enferma, debemos recordar que estamos tratando con seres vivos que necesitan atención y dedicación y que cada planta es única y, por ende, puede reaccionar en forma muy distinta a otra que esté siendo cultivada en el mismo lugar y en las mismas condiciones. Por eso, quizás el mejor consejo sea darnos tiempo para observar, para aprender un poquito cada día, para involucrarnos, para animarnos a probar. De esta manera no solo estaremos cultivando plantas, sino también cultivaremos nuestra paciencia y un profundo respeto por la naturaleza.

 

© Pat Ch

 

   

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